Radicalización en la UE
Leo en el blog de Irene Lozano que la UE anda preocupada por la radicalización de las opiniones de los ciudadanos europeos, y que ha decidido emprender un “un programa de vigilancia y recolección sistemática de datos personales de ciudadanos sospechosos de experimentar un proceso de “radicalización”. Este programa puede dirigirse contra individuos involucrados en grupos de “extrema izquierda o derecha, nacionalistas, religiosos o antiglobalización”.
El documento elaborado a tal efecto se llama “Proyecto de conclusiones del Consejo sobre la utilización de un instrumento estandarizado, multidimensional y semiestructurado de recogida de datos e información relativos a los procesos de radicalización en la UE”, y se puede consultar aquí. Irene Lozano alerta de una cierta confusión, ya que el documento utiliza indistintamente “radicalización” de “radicalización violenta” o incluso pone bajo vigilancia a los defensores de los derechos civiles. El documento, que era confidencial, lo ha hecho público la ONG “Statewatch”.
Complejo. Con la que está cayendo es difícil cuestionar la vigilancia preventiva, pero cuando no se cuidan los detalles, y se hace sin debate público… ¿Cuánto cuesta ese programa? ¿Dónde se guarda esa información? ¿Quién tendrá acceso a ella? ¿Quién vigila al vigilador?